miércoles, 26 de septiembre de 2012

Proyecto Septiembre Adictos a la escritura, El mes del asco: Muerte viviente

Hola!

Paso a presentaros mi relato para el proyecto de este mes de Adictos a la escritura, en el cual se había de escribir un una historia de género gore. No creo que llegue a ser +18, ni mucho menos (principalmente porque ni yo misma los tengo xD) así que en ese sentido supongo que os podéis quedar tranquilos. Pero os aviso que no es un relato agradable (obvio, jaja).
Sobre el escrito. Me inspiró el primer capítulo del anime "High School of the Death", y, aunque los personajes y lo ocurrido son totalmente ficticios, decidí recrear la historia en un escenario parecido. Sin embargo, tal vez os encontréis con que algunos de los sucesos, reacciones y sentimientos son surrealistas, al fin y al cabo todo es pura imaginación y nadie hasta ahora ha vivido algo así, así que sólo puedo suponer lo que pensaría y sentiría la protagonista en ese momento.
Y bueno, creo que no tengo nada más que añadir, no es algo excesivamente asqueroso así que, sin más dilación, que disfrutéis del relato ^^


Muerte viviente

Corro, y corro, y jadeo; blandiendo con fuerza la barra de metal mientras golpeo a todo aquel que se interpone en mi camino. Sé que no podré durar mucho. No puedo correr eternamente.
Estoy rodeada de zombis que nada más verme se abalanzan sobre mí como bestias salvajes, y vaya donde vaya siempre hay más. Zombis que una vez fueron mis compañeros, es más, aún llevan los desgarrados y ensangrentados uniformes del instituto, pero ya no los distingo.
No sé qué está pasando. Pero sé que es una especie de enfermedad, y que yo también podría convertirme en una de ellos. Sin embargo, de algún modo, sigo aquí, resistiendo, no sé esperando a qué. Una parte de mí me pide que me rinda. Me dice que en el fondo ya no tengo escapatoria y que cualquier intento de salvarme es inútil. Que solo estoy ganando tiempo para el inevitable final. Y que podría ahorrarme todo este infierno. Tiene razón, pero aún así me niego a abandonarme a ellos, y sigo luchando hasta el final.
 Me tiemblan las piernas, pero me aferro a la adrenalina que corre por mi cuerpo para no sucumbir a la desesperación. Esto es una pesadilla, pero es demasiado vívido para ser un sueño. El dolor, el miedo, el cansancio, los gritos y el nauseabundo olor son reales, y puedo sentir perfectamente cada uno de mis pasos al correr como si fuera el último.  Estoy rodeada de sangre, de cadáveres, de sustancias y fragmentos humanos, y de gente siendo devorada por seres que anteriormente también fueron devorados. Gente que suplica ayuda, pero yo no puedo salvarles. No tengo tiempo ni para pararme a vomitar, ni siquiera puedo llorar, no al menos hasta que mi mente asimile que esto está sucediendo de verdad.
Me están persiguiendo por detrás, y delante hay un grupo que bloquea el pasillo, pero consigo llegar a tiempo a las escaleras y bajo a trompicones, mientras me libro a patadas de los pocos obstáculos que me encuentro. Me he dado cuenta de que, de forma instintiva, intento ir siempre hacia abajo, quizá para llegar a la puerta principal y salir de esta maldita escuela infernal. Quizá así pueda ir a pedir ayuda, llamar a la policía, al ejército, o lo que sea. Y hasta hace poco todo era tan normal… ¿por qué ha ocurrido esto? ¿Cuándo exactamente ha empezado? ¿Cuando los zombis irrumpieron de pronto en clase? ¿Cuando comenzaron los gritos fuera? O tal vez mucho antes.
Y sigo corriendo, demostrando una resistencia desconocida hasta entonces, mirando al frente, sólo al frente, intentando no fijarme en la masacre a mi alrededor. La conciencia me pide que ayude a los demás, pero dudo mucho poder salvarme ni siquiera a mí misma. Cuerpos ensangrentados se lanzan hacia mí sin parar, no tengo ni idea de si aún están vivos o si son ya muertos vivientes, pero los golpeo igualmente. Para mí ahora todos son enemigos. Sé que estoy siendo egoísta, pero es la única manera. No sé si para convertirse en uno de ellos basta con un mordisco o primero hay que morir, pero no me gustaría quedarme a comprobarlo. De todos modos, si es la primera opción, yo ya estoy perdida.
Y sigo corriendo.
Golpe a golpe, mi barra de metal se ha ido tiñendo de sangre, y yo misma también. No quiero verme. Al contrario que al principio, ahora ya no dudo en matar a todo aquel que se me ponga por delante. Me limito a sobrevivir, dejándome llevar por el pánico más absoluto y una extraña rabia que me insta a escapar de aquí. Esto no es una película. Está sucediendo de verdad, me repito una y otra vez. Tengo que salvarme. ¡Tengo que hacerlo!
He conseguido llegar a la planta baja, pero está completamente infestada de zombis, muchísimo más que en los pisos superiores. Apenas puedo respirar, debido al olor a muerte y a la carrera que me he pegado, pero mi determinación me obliga a seguir. Joder, estoy completamente cubierta de sangre, aún caliente y viscosa.
De pronto una mano se aferra a mi brazo.
“¡Ayúdame!” me ruega la chica, llorando. Está totalmente irreconocible, llena de heridas horribles, y da miedo. Instintivamente, intento soltarme. Maldita sea, no me deja moverme. ¡Voy a ser atrapada!
“¡Suéltame!” le grito, desesperada y furiosa, mientras la zarandeo. “¡Suéltame, zorra!” Le pego un empujón y logro liberarme. Ella, con un chillido, pierde el equilibrio y cae al suelo. Uno de ellos la coge, e inmediatamente vienen más. Al final son tantos que dejo de ver su figura. Dejo caer la barra de metal y retrocedo, tambaleándome. Dios mío. ¿Qué he hecho? Me tapo los oídos para no oír sus gritos y me alejo rápidamente de allí.
“¿Por qué?” me pregunto, mientras noto cómo empiezo a llorar “¿Por qué he hecho eso?” “¿Por qué ha tenido que pasar todo esto?”
Me dejo sucumbir al terror y, sin saber muy bien lo que estoy haciendo, me meto en una de las aulas y cierro la puerta. Dentro hay dos zombis que al verme inmediatamente vienen hacia mí. Llevada por una rabia asesina, cojo una silla y logro acabar con ellos. He descubierto que la única manera de matarlos es golpeándoles en la cabeza, y una ventaja es que se mueven de una manera muy lenta.
“Son zombis” me digo “Ya no son humanos, sino monstruos. No los estoy matando, porque ya están muertos”
Noto que me estoy volviendo loca. Un cúmulo de emociones, pensamientos e ideas contradictorias van apareciendo por mi mente y se van tan rápido como vinieron. Ahora estoy aterrorizada, ahora rabiosa, y ahora quiero reír. Oigo cómo golpean la puerta fuera. Por supuesto. Esas criaturas son demasiado simples para abrirla. Igualmente, no tardarán en entrar. Me acerco lentamente a la ventana. Lo que veo hace que mi mundo entero se derrumbe.
La ciudad entera está plagada de esos seres monstruosos. Hay destrucción y masacre por todas partes. De pronto me siento como si ya me hubiesen matado. No puedo escapar. Estoy rodeada.
A mis espaldas, por fin logran destrozar la puerta. Me giro, y veo que la primera que entra es la chica que me aferró antes, ahora convertida en zombi. Ja. Jajajajaja. Me río a carcajadas mientras me dejo caer de rodillas. Me rodean. Uno de ellos se lanza hacia mí y me muerde en el cuello. Grito. Como un disparo de salida, todos los demás vienen también. Lloro. Me tienen atrapada. No sé describir lo que es esto. Me muevo, pataleo, chillo. No reconozco mi voz, es inhumana. Me muerden, y sangro por todas partes. Estoy ardiendo en las llamas del infierno. Esto va más allá de la vida y de lo real. Mi cerebro no puede procesar este martirio, este horror, este sufrimiento. Estoy siendo devorada viva.
Alzo mi mano hacia el techo, intentando aferrarme a algo inexistente, mientras ruego ayuda, a Dios, a alguien que pueda liberarme. Pero no viene nadie.
Quiero irme, irme a otro sitio, quiero parar esto, quiero que todo se vaya y desaparezca.
¿Por qué sigo viva? ¿Por qué estoy resistiendo tanto? ¿¡Por qué sigo viva!?
Y sigo gritando, y gritando, y gritando, hasta que terminan de destrozarme la garganta. No. ¡¡NO!!


15 comentarios:

Nut dijo...

Hola. Al hilo de lo que comentas que quizas algunas reacciones y sentimientos parezcan realistas, pues enhorabuena Angy, porque a parte del hecho de que los zombies no existen el resto me parece una historia muy realista y muy bien narrada. Felicidades.

Nemi dijo...

Me aterran los zombies! Buen relato, tus descripciones son muy detalladas y eso a mí, particularmente, me gysta mucho en un autor! Sigue así.Besos!

Cloe dijo...

Al igual que Nemi, mi punto débil son los zombies y en este relato los he visto demasiado cerka ;). Me ha gustado mucho

Inna Franco dijo...

Muy bueno, me encantó que golpeara a todos por si acaso y la ironía del final donde la chica que no salvó es la que ataca primero...

daniel dijo...

Muy buen narrado, me ha gustado muchísimo.

Un beso.

Maria O.D. dijo...

¡Hola! ¡Este relato parece como "la peor de tus pesadillas" para quien lo lea! Muy bien narrado, transmite toda la desesperación de la protagonista y esa sensación de derrota, de final macabro, te quedo como el toque perfecto en este relato gore.

Rox R.O dijo...

Angy, no sé que pensar, está muy bien aunque eso de dejar morir-convertirse a la chica me ha dolido un poco. Te doy 9 de 10.
Y, por cierto, si quieres que lea tus historias no hace falta que me digas que lo deje para cuando esté aburrida XD.

ibso dijo...

Está muy bien narrado, solamente que esperaba otro final. Mientras leía pensaba: y si la chica se hubiera vuelto loca, si estuviera padeciendo una especie de crisis de demencia donde todos los seres humanos se estuvieran convirtiendo en zombis, y si esos que ella creía que le atacaba solamente estuvieran intentando detenerla, y si la barra de metal si fuera real y hubiera matado o mal herido a sus compañeros, profesores,... etc.
No sé, quizás este giro al final hubiera dado más realismo a toda la situación. Pero esta es sola mi impresión.
Un saludo.
ibso

angy.w dijo...

Ibso, pues mira por donde yo tambien lo había pensado xD Pero si ese fuera el caso, digamos que la chica esta loca hasta el final, y como la historia esta narrada desde su punto de vista solo podemos saber lo que ella ve. Había pensado que en la escena final, mientras ella creía que la estaban devorando, en realidad solo le estaban inyectando tranquilizantes y somníferos para que se durmiera. Eso hubiera estado bien xD

Kimberly G. Hernandez dijo...

Zombis, pobre chica, muy detallada tu descripción tal ves me hubiera gustado otro final. Pero en general me ha gustado tu relato.
Saludos.

Anuca dijo...

Un relato con muchísima acción que te mantiene a la expectativa hasta el final. Enhorabuena Angy.

Soy Anuca, ya te seguía antes y ahora coincidir contigo en Adictos a la escritura es todo un lujo.
Un besito

-Bess- dijo...

Me encantó. Aunque describes mucho y bien, también vi un error que juraría que yo cometo xD que es describir un montón de cosas al tiempo que suceden, "chillo, pataleo y grito". y eso... que está bien hacerlo, que yo lo hago, pero juraría que te lo vi usar en el mismo texto tres veces e igual podrías hacerlo alguna de ellas de una manera distinta (a ver si yo me aplico el cuento :P) como alargarlas, hacer metáforas... sé que es un relato de zombie, y lo hiciste muy intenso, igual por eso mismo xD no sé, quizás me esté confundiendo después de todo :P

José Antonio Castaño dijo...

Que angustia, que zozobra. Enhorabuena por el relato, esta muy bien escrito, te transmite la angustia y la desesperación y frustración del personaje. Gran relato, me gustó mucho. Soy jacstite, no me dio tiempo hacer mi relato pero lo termine más tarde, espero que el mío te guste.

Tania Yesivell dijo...

Enloquecer es lo más lógico ante tales circunstancias. El momento más terrible me parece que es cuando empuja a la otra; cuando llega ese momento algo se rompe en el ser humano.

Déborah F. Muñoz dijo...

Yo también golpearía a todo el que se interpusiera en mi camino ;)